La nieve y nuestros mayores

A principios de 2020 en la residencia miraflores del barrio de Arturo Soria en Madrid todos pudimos ver como el paisaje se cubría de blanco al caer una nevada como nunca se recordaba. La nieve es algo de lo que disfrutar pero uno de los colectivos a los que les afecta mas este medio, porque puede ser peligrosa. 

El organismo de los tiene un sistema de termorregulación corporal con menor fortaleza que personas de menor edad, y la capacidad sentir la temperatura ambiente no es tan buena. La temperatura ideal cuando llegamos a edades avanzadas es 20 y 24 grados centígrados.

La nieve invita para comer platos como cocidos o lentejas, los platos de cuchara que regulan la temperatura corporal.  La dieta es muy importante, es la principal fuente de energía y nos aporta calor. Debe aumentarse el aporte calórico con carbohidratos y lípidos, sin olvidar los alimentos con alto contenido proteico.

La luz es diferente cuando todo se cubre de nieve, y debemos cubrir el rostro para evitar afecciones en la piel o usar una buena crema facial que hidrate de la piel suficientemente. El frío, el viento y la humedad contribuyen a resecar la piel, y se acentúan los eccemas y las grietas. Beber líquido frecuentemente resultan de utilidad.

Prestando atención a los viajes en vehículos, uno de los peligros son las placas de hielo, asegurándonos de llevar cadenas y contar con el material necesario en caso de avería como agua, guantes o una linterna.  La conducción debe adecuarse a las circunstancias manteniendo más distancia de seguridad de lo habitual. Si el desplazamiento no es importante se debe evitar, hay que pensar que enfrentarse a un accidente de tráfico teniendo una edad alta puede tener muchas consecuencias físicas , incluso un tirón del cinturón de seguridad puede ocasionar lesiones graves de mala recuperación.

Las bajas temperaturas si damos un paseo por la nieve puede agravar dolencias de artrosis. Es recomendable tomar un baño con agua caliente para disminuir la acción de haber sometido a las articulaciones inferiores a estar en contacto con el frío. La ropa para el invierno debe ser cómoda y hay que proteger las zonas por donde se pierde mucho calor como la cabeza. La nieve es algo de lo que las personas mayores deben disfrutar pero desde la seguridad que evita males mayores a esas edades.